Lo que he querido decir...
Se cuenta que Ramón del Valle-Inclán en 1927, en el estreno de "El hijo del diablo" en el Teatro Fontalba de Madrid, tuvo una desavenencia con un espectador y le llamó “imbécil” y “animal”. A Valle-Inclán se lo llevó detenido la policía y en comisaría al ser preguntado por sus palabras respondió: “Eso no fue un insulto, sino una definición”. Esta divertida ocurrencia de Valle-Inclán nos da pie a reflexionar sobre el uso que hacemos del lenguaje. Valle-Inclán insulta al espectador, pero con mucha finura e ironía evita reconocer que ha le insultado diciendo que tan sólo le ha definido.
Las transformaciones corporativas, la creación de valor y la gestión del factor humano en el proceso. El rol del coaching ejecutivo.
Hace tiempo me contaron una historia....
Consultas a la coach