Las transformaciones corporativas, la creación de valor y la gestión del factor humano en el proceso. El rol del coaching ejecutivo.
Es interesante contemplar los grandes procesos corporativos que son implementados en las compañías en su búsqueda para sobrevivir o crecer en un mercado cada vez más cambiante y globalizado. Es común encontrarnos en la prensa con noticias que describen fusiones, privatizaciones, adquisiciones, separaciones, transformaciones y hasta destrucciones de empresas.
Según muestra KPMG en un estudio realizado en el año 2011, más del 70% de los procesos de fusiones y adquisiciones a nivel global fallan en la consecución de los beneficios fijados y más del 50% destruyen valor.
Dejando al margen lo acertado de las decisiones que los motivan, lo que nos muestran los datos es que un alto porcentaje de estos grandes movimientos fracasan o no alcanzan los resultados esperados.
¿Qué es lo que falla de forma tan recurrente? ¿Quizá es que nos fijamos en el “qué” y no tanto en el “cómo”? ¿Quiénes son la parte fundamental en el “cómo”? ¿No son las personas quienes deberían estar en el centro de estos procesos?
Existe el consenso acerca de que el factor humano es clave para alcanzar el éxito o el fracaso en estos procesos. Pero cómo las compañía que dirigen estos procesos cuidan este factor humano es difícil de sintetizar.
En el mismo informe referenciado con anterioridad, KPMG menciona que las propias empresas involucradas atribuyen los fracasos a “problemas de personas y organizaciones”: falta de una visión compartida, luchas de poder, problemas de liderazgo, pérdida de talento, falta de alineamiento de las estructuras, falta de compromiso de los gestores, falta de motivación de los empleados, mala comunicación, …
El coaching ejecutivo y el coaching sistémico poseen las herramientas necesarias para poder mejorar el ratio de éxito de estos procesos donde se invierte tanto dinero y esfuerzo.
Estos procesos son llevados a cabo por personas, gestionados por equipos e implementados en organizaciones complejas. En todos estos casos el coaching puede ayudar a las personas a implementar los cambios de forma "productiva" de manera que podamos incrementar las probabilidades de alcanzar los resultados establecidos al inicio del proceso.
Definamos cuatro "actores organizacionales": el gestor responsable del proceso, los individuos que forman su grupo de trabajo directo, los individuos clave de la organización y por ultimo el "colectivo" formado por los órganos formales-informales de representación.
El punto clave sería inicialmente poder llegar a alinear los objetivos de distintas personas y grupos dentro de este cambio y ayudarles a gestionar el proceso de la manera mas consciente y productiva que podamos.
Mediante sesiones conjuntas e individuales daremos soporte a los actores para que enriquezcan su percepción de la realidad y pueden “conectar” con las realidades de los demás actores. Estableceremos mecanismos para que de forma continuada se “construya” una realidad común y englobadora.
La creación de grupos de trabajo apoyados por un coach será un punto crítico en el proceso. Se implementará de forma progresiva comenzando, por ejemplo, con un problema sencillo y claramente operativo. De esta manera los distintos actores comenzarán a establecer relaciones y a empatizar con otras realidades, trabajando en grupos reducidos.
De todas las áreas que podrían ser foco del trabajo a realizar, son los juicios los que pueden llegar a levantar barreras infranqueables entre las distintas figuras organizacionales, por lo tanto hacer conscientes a los actores de sus juicios y dotarles de herramientas para gestionarlos.
Este trabajo nos permitirá ir haciendo crecer la “dificultad” de las tareas a resolver por los actores y a ir dotándoles de las herramientas necesarias para trabajar conjuntamente de una manera productiva.
La búsqueda de diferentes opciones y el establecimiento de un plan general será una consecuencia de haber ido avanzando en los pasos descritos anteriormente.
Podemos concluir que el seguimiento de una metodología centrada en el coaching para gobernar los procesos transformadores en las organizaciones, pese a suponer una inversión en tiempo y en metodología podría llegar a acelerar la implantación del cambio y a acercarnos a los objetivos establecidos inicialmente.

Artículo de José María de la Fuente Hidalgo, coach en proceso de certificación.
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