Pregunta del lector: Tengo un comercio con 7 empleados a mi cargo y me considero exigente y dura en mi estilo de dirección. Sin embargo, estoy preocupada por los resultados y el ambiente del personal, porque antes de la crisis conseguir resultados era más fácil, ahora es imposible. Eso hace que si antes era dura con mis empleados, ahora lo sea mucho más, lo que está provocando tensión en los empleados e incluso que algunos se vayan.
Me han dicho que aprender otras habilidades me podría servir en este sentido. ¿Puede indicarme, aunque fuera de manera general, algunas de ellas? (Marina T.)
En nuestro país, muchas empresas han heredado el estilo de dirección basado en el “ordeno y mando”, que responde a la idea de que el jefe debe saber mandar y un buen empleado acatar órdenes. Pero la sociedad evoluciona hacia nuevos estilos que favorecen el desarrollo del empleado. ¿Cómo hacerlo tú, Marina?
Estos puntos son claves:
- Fomenta un clima de confianza. Esto inicialmente depende en gran parte del jefe, sin embargo, es responsabilidad de todos mantenerlo y potenciarlo.
- Transmite con claridad los objetivos y trata de que los empleados los hagan suyos, comprometiéndose a mejorar los resultados día a día.
- Trabaja con tus empleados en lo que necesitan y ayúdales para que crezcan profesionalmente.
- Trata de conocer bien a cada trabajador, manteniendo reuniones y conversaciones periódicas para que identifique sus puntos fuertes y áreas de mejora y así vaya creciendo como profesional.
- Ten la valentía de preguntar, pedir opinión y exponerte a que te digan cómo te ven tus empleados, con el fin de crecer también.
- Ayúdales a identificar lo que no funciona y qué deberían cambiar para que lo hiciera. Eso sí, dilo de forma clara y respetuosa, haciendo referencia a aspectos de su comportamiento y sin invalidarles.
- Reconoce y felicita los logros, aunque te parezcan pequeños, y anima a continuar por ese camino.
- Gestiona bien tus emociones, evitando que se desborden. Un exceso de enfado, rabia o frustración, trasladado a los empleados, puede generar miedo, con la consecuencia de que no sepan bien qué hacer, les inmovilice o les haga huir e irse del puesto de trabajo.
Para tu tranquilidad, no nacemos con estas habilidades; las tenemos que aprender y desarrollar con profesionales.

Interesarte por tu trabajadores y felicitarles por sus logros hará que ganen motivación.
Si quieres que nuestro equipo de Coaches responda a tus inquietudes relacionadas con el ámbito laboral y el desarrollo profesional, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Maite Gómez Checa, Master Coach por la Metodología CORAOPS®, PCC por ICF y Senior por AECOP. Socia Directora del Centro de Excelencia CORAOPS. Publicado originalmente en la revista Psicología práctica num 188.
Tú también puedes aprender e incorporar competencias de coaching que te permitan mejorar tu liderazgo, con nuestro programa Gestor Coach:

Comentarios (0)